Barcelona, auspiciantes, vendedores y revendedores aprovechan la ocasión para el comercio.
El Clásico del Astillero es más que un partido de fútbol que se inicia cuando el árbitro lo dispone.
No hay espacio radial, televisivo, escrito o de Internet que no esté lleno de información, comentarios, reportajes, fotos, blogs sobre Barcelona y Emelec.

Más allá de las pasiones, y de qué equipo presentarán Ever Hugo Almeida o Aníbal Ruiz, el partido de hoy mueve mucho dinero con entradas, venta de camisetas oficiales o no, revendedores y el comercio informal que el día del cotejo incrementa sus ganancias de manera considerable.
Las marcas auspiciantes tampoco pierden tiempo. La compañía cervercera que patrocina al Ídolo manda a colocar “banners” en la Av. Barcelona y en los alrededores del estadio Monumental.
Son 12 las empresas que intentan en cada Clásico que su nombre se vea por unos pocos segundos en la televisión para llamar la atención de los aficionados en el estadio, aunque en el duelo de cánticos e insultos típicos entre una barra y otra lo que más interesa son los millones de personas que se ponen frente al televisor. En un partido de fútbol los anunciantes tienen asegurados casi 70 minutos de transmisión, de los 90 tradicionales, según un estudio de la revista económica Fortuna de Argentina.
El encuentro en el estadio de los amarillos es propicio para que el nombre de la institución financiera que inscribió su nombre en el escenario sea repetido constantemente en el canal dueño de los derechos de transmisión del cuadro torero antes, durante y después del Clásico porque como dicen también los argentinos, la pelota en la televisión no se detiene con el pitazo final.
Un Clásico genera pasión y para ver el Boca-River -por ejemplo- llegan turistas extranjeros atraídos por el encuentro de fútbol. En Ecuador, el movimiento es interno. Tours desde todas partes del país llegan el día en que azules y amarillos se enfrentan. Las cooperativas hacen un negocio redondo alquilando las unidades o vendiendo más boletos.
En el Clásico amistoso jugado en el Monumental -antes del inicio del campeonato- muchos aficionados de Babahoyo tuvieron que viajar a su ciudad pagando boleto a Quevedo -que cuesta US$ 3- porque ya no había transporte para llegar hasta la capital riosense. Aproximadamente 50 personas pagaron más de lo que cuesta regularmente llegar a Babahoyo –US$ 1,40-.
Barcelona –la institución- es la que más apuesta a ganar y al parecer lo va a conseguir ya que se prevé que el Coloso del Salado estará lleno o al menos copado cerca del 70 por ciento, con estas estimaciones a las arcas toreras ingresarían aproximadamente US$ 600 mil. “El estadio Monumental cuenta con una capacidad de 59.000 espectadores, el club sacó a la venta 47.000 boletos, pero 7.000 son de los dueños de las suites y 4.500 de los palcos. Son 40.000 los boletos disponibles para la institución repartidos en diferentes localidades”, señaló Rafael Lecaro, gerente del club canario.
El Clásico es el encuentro en el que todos quieren ganar, desde los equipos hasta el vendedor más humilde y es que se trata de un encuentro como muy pocos, por eso alguna vez Diego Maradona dijo que un “clásico es como dormir con Julia Roberts”.
mosorio@telegrafo.com.ec
technorati
del.icio.us
digg
yahoo
google
reddit
blinklists
blogmarks
facebook
twitter 
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada